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MÉRIDA, Yuc., 22 de agosto de 2026.- Personal de ocho dependencias estatales recibió capacitación mediante el Protocolo RESPIRA, enfocado en reconocer y acompañar situaciones de desregulación sensorial.
Un total de 200 servidoras y servidores públicos de Yucatán fueron capacitados para mejorar la atención a personas autistas y sus acompañantes ante posibles situaciones de desregulación sensorial.
La formación estuvo a cargo del Centro de Rehabilitación y Educación Especial (CREE) del DIF Yucatán y se desarrolló durante dos días como parte del Protocolo RESPIRA, una guía diseñada para brindar herramientas básicas de actuación en estos casos.
Durante la capacitación, el personal recibió información para identificar señales de una posible desregulación sensorial, conocer cómo acercarse a una persona, qué acciones pueden ayudar y cuáles deben evitarse para no aumentar el malestar.
El protocolo también plantea estrategias para disminuir estímulos que puedan intensificar la situación y ofrecer acompañamiento de manera respetuosa y segura.
La directora del CREE, Lidieth Denis Alcocer, explicó que la inclusión no depende únicamente de contar con infraestructura o servicios especializados, sino también de preparar al personal que tiene contacto directo con la ciudadanía.
“No buscamos que al finalizar esta capacitación todas y todos seamos especialistas en autismo”, señaló. El objetivo, agregó, es que las y los servidores públicos sepan reconocer, respetar y acompañar a las personas en estos momentos.
La capacitación contó con la participación de personal de ocho dependencias estatales, con la intención de que las herramientas puedan aplicarse en distintos espacios y servicios públicos.
Desde el DIF Yucatán se ha impulsado una estrategia enfocada en atender las necesidades de las personas autistas y sus familias, de manera que la inclusión también esté presente en los lugares donde realizan trámites, solicitan servicios o tienen contacto cotidiano con las instituciones.
El Protocolo RESPIRA surgió precisamente ante la necesidad de contar con criterios básicos para responder ante situaciones que pueden ser malinterpretadas por falta de información.
Con esta capacitación, las autoridades buscan que el personal público tenga mayores elementos para brindar una atención más empática, segura y respetuosa a las personas autistas y sus familias.




