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MÉRIDA, Yuc. a 24 de mayo del 2026.- El director general adjunto de Quejas del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), Enrique Ventura Marcial, advirtió que la discriminación continúa siendo un problema estructural en México y señaló que gran parte de los casos no se denuncian debido al miedo, desconocimiento o falta de condiciones para acceder a mecanismos de protección.
Durante una exposición sobre derechos humanos y políticas antidiscriminatorias, el funcionario explicó que, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) 2022, dos de cada 10 personas mayores de 18 años en México manifestaron haber sido víctimas de discriminación. En el caso de Yucatán, indicó que el promedio es de tres de cada 10 personas siendo yucatán el estado con más incidencia.
Ventura Marcial destacó que la discriminación no se limita únicamente a factores como orientación sexual, identidad o expresión de género, sino que puede agravarse cuando convergen otras condiciones, como discapacidad, edad o pertenencia a comunidades indígenas.
“La discriminación es un problema estructural porque la vivimos en la familia, en la escuela, en el trabajo y en el ámbito social. También porque todos podemos ser sujetos de discriminación, pero también potencialmente discriminadores”, expresó.
El representante del Conapred señaló que las estadísticas oficiales reflejan únicamente una parte del problema, ya que las quejas formales presentadas ante la institución representan un subregistro frente a la magnitud real de los casos.
Explicó que, desde 2018, el organismo ha recibido alrededor de mil 200 quejas formales, aunque la mayoría se concentra en la Ciudad de México. Sin embargo, aclaró que los números bajos en otras entidades no necesariamente significan menor incidencia de discriminación, sino una menor denuncia.
“Mucha gente no denuncia por miedo o porque desconoce los mecanismos de protección que existen”, indicó.
El funcionario subrayó que contar con registros y denuncias es fundamental para diseñar políticas públicas más precisas y efectivas, basadas en casos reales y no únicamente en modificaciones legales generales.
Asimismo, resaltó la importancia de aplicar un enfoque diferenciado e interseccional en las estrategias gubernamentales para atender las distintas formas de discriminación que enfrentan diversos sectores de la población.
Finalmente, señaló que uno de los retos actuales es avanzar en la armonización legislativa, especialmente en normas que, aunque aparentan ser neutrales, terminan afectando de manera particular a ciertos grupos sociales, lo que calificó como discriminación indirecta.




