Diagnóstico y tratamiento oportuno clave para salvar a niños con cáncer
MÉRIDA, Yuc., 18 de julio de 2026.- A sus 50 años, Guadalupe Laines enfrenta una lucha diaria contra la cirrosis y las complicaciones derivadas de una cirugía de hernia que, asegura, cambió por completo su vida. Hoy, con movilidad limitada y al cuidado de sus dos hijos de 11 y 13 años, busca apoyo para poder subsistir sin poner en riesgo su salud.
Hace seis años fue diagnosticada con cirrosis. Gracias a un tratamiento médico constante, afirma que ha logrado mantener controlada la enfermedad. Sin embargo, este año una operación de hernia marcó un nuevo reto.
Relató que fue intervenida por primera vez el 18 de febrero, pero presentó complicaciones que obligaron a una segunda cirugía el 26 de marzo. Desde entonces, la herida no ha cerrado por completo y debe realizarse diariamente las curaciones para evitar infecciones.
"Desde marzo estoy así. Tengo que limpiarme la herida todos los días y seguir comprando mi tratamiento", explicó.

Las secuelas de la operación también redujeron considerablemente su movilidad. Aunque puede caminar dentro de su vivienda con dificultad, los mareos y el dolor de espalda la obligan a utilizar una silla de ruedas cuando sale a trabajar.
Antes de que su estado de salud empeorara, Guadalupe laboró durante años en cocinas económicas. Posteriormente, durante la pandemia, comenzó a vender elotes y chicharrones para sostener a su familia, actividad que hoy continúa, aunque adaptándose a sus limitaciones físicas.
Debido a que ya no puede cargar el equipo necesario para preparar elotes, ahora obtiene sus ingresos principalmente de la venta de chicharrones y otros productos, actividad que realiza en distintos puntos de Mérida.
"Si no trabajo, ¿de qué vivo?, ¿qué les doy a mis hijos?", cuestionó.
La mujer señaló que ha buscado acceder a algún programa de apoyo gubernamental; sin embargo, aseguró que le informaron que su padecimiento no es considerado una discapacidad para recibir ese tipo de ayuda.
"Me dijeron que mi enfermedad no es discapacidad, pero yo no puedo trabajar como antes. Si tuviera un apoyo podría descansar un poco y dedicar más tiempo a cuidar mi salud y a mis hijos", expresó.
Guadalupe también enfrenta sola la manutención de sus hijos, ya que, afirmó, no recibe apoyo económico por parte del padre de los menores.
Actualmente continúa vendiendo sus productos para cubrir gastos de alimentación, medicamentos y servicios básicos. No obstante, reconoce que cada jornada representa un esfuerzo físico importante debido a las complicaciones de salud que enfrenta.
Por ello, hizo un llamado tanto a las autoridades como a la ciudadanía para que, en la medida de sus posibilidades, puedan brindarle apoyo o adquirir los productos que vende, lo que le permitiría continuar generando ingresos mientras enfrenta su proceso de recuperación.
"Lo único que quiero es seguir adelante por mis hijos. Ellos dependen de mí y mientras pueda voy a seguir trabajando", concluyó.




