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MÉRIDA, Yuc., 15 de julio de 2026.- Mujeres campesinas de comunidades de Yucatán participaron en el conversatorio "Mujeres, milpa y memoria desde el fogón", donde destacaron la importancia de preservar la milpa maya, fortalecer la soberanía alimentaria y reconocer el papel de las mujeres en la transmisión de los saberes tradicionales.
El encuentro, organizado por el colectivo Suumil Móokt’áan, incluyó la proyección de cuatro cortometrajes documentales que muestran la preparación de platillos tradicionales elaborados con ingredientes de la milpa maya, así como las experiencias de mujeres de las comunidades de Mama, Maní, Kantunil, Chechmil y Sinanché.
Durante el conversatorio, Matilde Hoil, del colectivo Moots: Raíces Vivas, de Chechmil, explicó que la organización surgió hace dos años a partir del intercambio de experiencias entre mujeres campesinas de distintas comunidades.
Señaló que el significado de Moots está ligado a las raíces culturales y ancestrales, las cuales, afirmó, representan el origen de todo lo que realizan como comunidad y que preservar esas raíces es fundamental para mantener viva su identidad.
Por su parte, Fátima Castillo, del Solar Maya Pachpakal, de Maní, recordó que el acercamiento con otras organizaciones permitió descubrir que muchas mujeres enfrentan retos similares en el trabajo del campo.
Explicó que, a través de estos encuentros, comenzaron a compartir recetas, conocimientos y experiencias relacionadas con la producción de alimentos y el trabajo comunitario, fortaleciendo así una red de apoyo entre mujeres campesinas.
Desde el Solar Maya Ya'ax Che', de Mama, Mine Xiu destacó que la milpa representa mucho más que un sistema de cultivo, pues simboliza la familia, la unión y la soberanía alimentaria.
"Trabajar bajo principios agroecológicos permite producir alimentos sanos para las nuevas generaciones y fortalecer valores familiares, además de mantener vivo el vínculo con la tierra y con el maíz, al que considero parte esencial de la identidad de los pueblos mayas", afirmo.
En tanto, Gelsy García, del colectivo Maíz Criollo, de Kantunil, señaló que las mujeres están demostrando que es posible construir alternativas de vida desde sus propias comunidades, con base en su experiencia y el trabajo colectivo.
También destacó la importancia de involucrar a las juventudes en el cuidado del campo y de reconocer los desafíos que enfrentan actualmente las comunidades rurales, como las presiones sobre el territorio y los cambios en los sistemas de producción.
La integrante de Suumil Móokt’áan, Valiana Aguilar, de Sinanché, aseguró que permanecer en las comunidades y continuar trabajando la tierra representa una decisión consciente y una forma de construir alternativas frente a los procesos de despojo territorial.
"El objetivo del colectivo es generar espacios donde las propias mujeres campesinas narren sus experiencias, compartan sus retos y fortalezcan sus vínculos sin depender de intermediarios externos", apuntó.
Asimismo, subrayó que uno de los principales desafíos sigue siendo el acceso de las mujeres a la tierra, al señalar que la participación femenina como propietaria o ejidataria continúa siendo limitada en muchas comunidades.
Las participantes coincidieron en que la cocina, la milpa y los saberes heredados de generación en generación constituyen herramientas para preservar la identidad del pueblo maya, fortalecer la organización comunitaria y garantizar la continuidad de prácticas agrícolas y alimentarias tradicionales.




