Bufete Jurídico UADY, 53 años acercando justicia a sectores vulnerables
MÉRIDA, Yuc., 19 de febrero de 2026.- La industria restaurantera en Yucatán enfrenta un panorama complicado por las bajas gananacias que se reportan desde el 2025, en especial por la caída en el consumo interno, lo que ha comenzado a pasar factura en las unidades de negocio con el despido de trabajadores del sector.
Claudia González Góngora, presidenta de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) en Yucatán, admitió que las empresas del sector han pasado de tener vacantes disponibles a realizar despidos y reestructuraciones operativas por el desplome de las expectativas de crecimiento.
Comentó que lo que antes era una industria con alta demanda de personal, hoy se encuentra en una etapa de optimización forzada, que se refleja en reducción de puestos de trabajo, reestructuración de horarios priorizando horas de mayor afluencia, además de despidos para preservar la vialibilidad financiera de los negocios.
“Sí, es algo que ya se está reflejando (los despidos). Normalmente los restaurantes teníamos más vacantes, pero ahorita hay menos vacantes, incluso, se está optimizando horas y también hay situaciones que si en algún momento se requiere reducir el capital humano, pues se está haciendo”, indicó la dirigente estatal.
González Góngora comentó que estos despidos se deben a la baja de las ganancias que se vienen arrastrando desde el año pasado, ya que el 2025 cerró un 15 por ciento por debajo de las metas proyectadas por la Canirac, una tendencia que no dio tregua en el primer mes de este 2026, situándose un 10 por ciento debajo de lo esperado en enero.
La entrevistada atribuyó esta crisis a una combinación de factores locales, nacionales y globales, como lo es la reestructuración del gasto familiar, ya que en los hogares se está priorizando otros gastos en vez de salidas a comer, la descelaración económica del país y el entorno macroeconómico que impacta el bolsillo del consumidor local.
Ante este escenario, la dirigente empresarial aceptó que la industria restaurantera mantiene una postura “conservadora” y bajo máxima alerta, pues de persistir la baja en el consumo, las reestructuraciones operativas y los despidos continuarán durante los próximos meses del presente año.




