Convocan al premio excelencia en las letras 2027
MORELIA, Mich., 28 de diciembre de 2025.- Cada fin de año, mercados, tianguis y escaparates en distintas ciudades de México se llenan de pequeños borregos decorativos con listones dorados, monedas, espigas de trigo o letreros que dicen “abundancia”.
Se regalan el 31 de diciembre o el 1 de enero con la creencia de que atraerán prosperidad económica durante el nuevo ciclo. Aunque hoy parecen una tradición profundamente arraigada, su origen es relativamente reciente y resultado de una mezcla de simbolismos antiguos y adaptaciones modernas.
El borrego —o carnero— ha sido, desde tiempos remotos, un símbolo de fertilidad, riqueza y provisión. En distintas culturas europeas, especialmente en zonas rurales, las ovejas representaban sustento y bienestar: quien tenía ganado tenía alimento, lana y estabilidad económica. En el ámbito religioso judeocristiano, además, el borrego está asociado al sacrificio, la protección y la bendición divina, lo que reforzó su carga simbólica positiva.
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