Invitan a la Vaquería de la Ánimas, el próximo lunes 26 de octubre
Mérida, Yucatán, 23 de octubre de 2026.— El entusiasmo, las ovaciones y los coros del público que llenó anoche el anfiteatro de La Plancha confirmó lo que ya sabíamos: el rock mexicano sigue vivo, tendiendo puentes entre generaciones y épocas para tejer una memoria compartida, como se vio en el concierto Metamorféame: Rock Sinfónico, que formó parte de del Otoño Cultural 2026 de la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta) en el marco de la Gira Tren Maya de la Orquesta Sinfónica del Estado de México (OSEM).
La propuesta reunió a la banda Metamorféame: César López, El Vampiro, en la guitarra; Federico Fong, en el bajo; Iván García, Banacho, en la voz, y Martín Alvarado, en la batería, y a la OSEM, dirigida por Rodrigo Macías, y ofreció una nueva dimensión a canciones emblemáticas como Viento, No dejes que…, Afuera, Aquí no es así y Los dioses ocultos, piezas que forman parte del legado de Caifanes y Jaguares y que continúan convocando a seguidores de distintas edades.
Patricia Martín Briceño, Secretaria de la Cultura y las Artes de Yucatán, y su homóloga del Estado de México, Nelly Minerva Carrasco Godínez, dieron la bienvenida al público. La titular yucateca destacó la alianza institucional que permite realizar este tipo de conciertos e invitó al público a asistir a los eventos gratuitos del Otoño Cultural 2026.
Antes de subir al escenario, El Vampiro, figura fundamental del rock mexicano, compartió en entrevista exclusiva su emoción por presentarse en Yucatán, hasta donde viajó desde Tijuana para reencontrarse con el público peninsular.
“Muy contento, estamos al otro extremo de la patria. Yo vengo volando desde Tijuana, fíjate. Crucé todo el país para llegar a esta hermosa tierra milenaria”, expresó.
El músico evocó la herencia de las antiguas civilizaciones mayas y su relación con los símbolos de la naturaleza, en particular con el jaguar, figura que también remite al universo musical de Jaguares.
“Acá con jaguares, vamos a tocar canciones de Jaguares, Caifanes, así que estoy feliz de la vida”.
El Vampiro explicó que la colaboración con la OSEM ya había ofrecido alrededor de 15 presentaciones, principalmente en el Estado de México, por lo que la llegada a Mérida significaba una oportunidad especial para llevar el espectáculo a otros públicos. “Estamos felices, esperemos que se replique en más estados”.
La colaboración también puso de manifiesto la versatilidad de la OSEM, institución fundada en 1971 que celebra 55 años de trayectoria y que, bajo la dirección de Rodrigo Macías, ha impulsado proyectos para acercar la música de concierto a públicos cada vez más amplios.




