Firma Joaquín Díaz implementación local del T-MEC
MÉRIDA, Yuc., 20 de febrero de 2026.- La iniciativa privada de Yucatán se mantiene en una etapa de análisis y vigilancia en sobre cómo se ejecutará la reducción de la jornada laboral de 40 horas, una medida que impactará a micro, pequeñas, medianas y grandes empresas de la geografía yucateca.
José Enrique Molina Casares, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Yucatán, advirtió que, si bien la afectación será generalizada, cada industria deberá diseñar estrategias específicas para mitigar los impactos operativos y económicos, una vez se de a conocer cómo será la reducción, que se prevé sea gradual.
Comentó que, tras una reunión del pleno del CCE, los líderes de distintas cámaras empresariales del Estado coincidieron en que la reforma tocará a todos los niveles de la estructura productiva. “Definitivamente esto afecta a chicos, medianos y grandes; a todo tipo de empresas y sectores”, refirió el dirigente.
Sin embargo, Molina Casares dijo que el organismo todavía no llega a un acuerdo común sobre un plan de acción único, debido a que la naturaleza de cada institución representada en el Consejo hace que el impacto se perciba de manera distinta, para lo cual están esperando a que se la iniciativa se apruebe en su totalidad.
El también representante de la Canaco Mérida abundó que para la iniciativa privada la preocupación central no es solo el cambio en el número de horas, sino las reglas del juego que todavía están en discusión en el Poder Legislativo, especialmente en qué tan paulatino será el proceso, a fin de permitir a las empresas que ajusten sus costos.
“Estamos atentos a cómo se desenvuelven las decisiones finales para ver qué medidas podemos tomar como sector productivo”, concluyó el presidente del CCE Yucatán, quien enfatizó que la capacidad de adaptación de cada empresa será vital para sobrevivir a este cambio legislativo con el mínimo daño a la productividad.




