Pantallas, principal distractor de estudiantes, a una semana de regreso a clases
MÉRIDA, Yuc., 5 de julio de 2026.- Después de más de tres décadas de haber dejado las aulas, Rosa Antonia González González, decidió retomar un sueño que había postergado durante gran parte de su vida, cursar una licenciatura.
A través de un boletín, la Universidad Autónoma de Yucatán compartió su historia: esposa, madre, ama de casa y trabajadora, Rosa cursa actualmente el sexto semestre de la Licenciatura en Psicología; su ingreso a la Universidad, señalan, fue posible gracias a la decisión de no renunciar a un anhelo que la acompañó desde su juventud, cuando las condiciones económicas de su familia le impidieron continuar con sus estudios.
Durante muchos años, recordó la estudiante, creyó que su edad era un impedimento para ingresar a la educación superior, percepción que incluso fue reforzada por experiencias previas al buscar oportunidades en otras instituciones educativas.
"Siempre quise estudiar una carrera, pero no tuve la oportunidad, nunca dejé de buscar la forma de hacerlo y, cuando encontré la convocatoria de la UADY, decidí intentarlo. Descubrí que aquí no existen barreras por la edad y eso me dio la confianza para cumplir este sueño", expresó.
Para Rosa, explicaron, compartir este tipo de historias es fundamental, ya que muchas personas atraviesan circunstancias económicas, familiares o personales que retrasan sus proyectos de vida, aunque cuenten con la capacidad y el deseo de continuar estudiando.
"Muchas veces no es que uno no quiera estudiar, sino que las circunstancias no lo permiten. Escuchar otras historias puede ayudar a que alguien más se anime y descubra que todavía está a tiempo de cumplir sus metas".
Asimismo, reconoció que regresar a las aulas después de 30 años representó un gran desafío, pues implicó actualizar conocimientos, aprender nuevas herramientas y prepararse intensamente para presentar el examen de ingreso.
"Fue volver a empezar desde cero, estudié día y noche para recuperar todo ese tiempo, pero valió completamente la pena", comentó.
Respecto a la Convocatoria de Fortalecimiento de la Equidad para el Ingreso a Licenciatura, consideró que este tipo de iniciativas contribuyen a construir una comunidad universitaria más empática e incluyente, al brindar oportunidades para que las y los estudiantes compartan experiencias que inspiran a otras personas a creer en sus capacidades.
"Estos programas ponen el piso parejo, hay quienes creen que ciertas oportunidades no son para ellos, cuando en realidad sí tienen el derecho y la capacidad para alcanzarlas", señaló.
Finalmente, invitó a la comunidad estudiantil a conocer la convocatoria y participar compartiendo sus experiencias, convencida de que cada historia puede convertirse en un ejemplo de perseverancia para otras personas.
"No hay peor lucha que la que no se hace, nunca sabrás hasta dónde puedes llegar si no lo intentas, compartir nuestras historias puede darle el impulso que alguien más necesita para animarse a cumplir sus sueños", concluyó.
La Convocatoria de Fortalecimiento de la Equidad para el Ingreso a la Licenciatura, es una estrategia que, de 2022 a 2026, ha permitido que 553 personas en condiciones de vulnerabilidad accedan a la universidad y fortalezcan su proyecto de vida.
De este total, 415 estudiantes fueron admitidos entre 2022 y 2025, mientras que 138 ingresaron como parte de la convocatoria 2026. Las y los beneficiarios cursan estudios en 47 de los 51 programas educativos de licenciatura que ofrece la UADY, equivalente al 92% de su oferta académica, lo que refleja el amplio alcance de esta iniciativa institucional.




