Prueba PISA 2025 confirma debacle de la educación en México
MÉRIDA, Yuc., 8 de mayo de 2026.- La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) manifestó su rechazo a la cancelación anticipada del ciclo escolar anunciada por la Secretaría de Educación Pública (SEP), argumentando que esta medida, basada en las altas temperaturas y la realización de la Copa Mundial FIFA 2026, genera incertidumbre para las familias y afecta el aprendizaje de niñas, niños y adolescentes.
El organismo empresarial subrayó que cualquier modificación al calendario escolar debe sustentarse en criterios técnicos, pedagógicos y jurídicos claros, con soluciones diferenciadas por región. Señaló que México aún enfrenta rezagos educativos tras la pandemia y se ubica en los últimos lugares de la OCDE en materia de aprendizaje, por lo que reducir semanas efectivas de clase profundiza esta problemática.
Coparmex reconoció la importancia de proteger la salud de los estudiantes ante condiciones climáticas extremas, pero insistió en que la solución no debe ser concluir de manera anticipada el ciclo escolar en todo el país. Propuso alternativas como ajustes de horarios, clases híbridas, adecuaciones temporales de infraestructura y esquemas flexibles, que permitan cumplir con el calendario educativo sin afectar la formación académica.
El boletín también advirtió sobre los impactos jurídicos y sociales de la decisión, ya que la SEP debe realizar modificaciones con claridad normativa y procedimientos formales. La falta de precisión genera incertidumbre en escuelas, docentes, familias y empresas, que deben reorganizar horarios y dinámicas laborales.
Asimismo, Coparmex destacó que la cancelación anticipada impacta directamente en la economía familiar y la productividad, especialmente en las mujeres trabajadoras, quienes combinan empleo con labores de cuidado. Para muchas de ellas, la escuela representa un espacio seguro para sus hijas e hijos durante la jornada laboral.
Finalmente, el organismo patronal llamó a construir alternativas viables junto con autoridades educativas, especialistas, docentes y padres de familia, fortaleciendo la infraestructura escolar en aspectos como ventilación, acceso a agua y espacios adecuados. “La educación es un pilar para la competitividad y el desarrollo del país, por lo que las decisiones deben tomarse con responsabilidad, sustento técnico y visión de Estado”, concluyó.