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MÉRIDA, Yuc., 15 diciembre de 2025– El año 2026 se perfila como un periodo complejo para el sector empresarial, debido a la entrada en vigor y consolidación de diversas disposiciones fiscales y laborales que impactarán directamente en la operación de los negocios, advirtió José Enrique Molina Casares, Canaco Servytur Mérida.
El empresario señaló que durante el último año las y los comerciantes han enfrentado un entorno marcado por mayores exigencias administrativas, como el cumplimiento de impuestos estatales y federales, así como revisiones constantes por parte de autoridades fiscales, situación que asegura "representa un desafío permanente para quienes ofrecen bienes y servicios".
Entre los principales factores que generan presión en las empresas, mencionó la reducción de la jornada laboral a 40 horas, la llamada ley silla, el Impuesto Sobre Nómina (ISN) y el incremento al salario mínimo, medidas que, dijo, tienen un impacto directo en los costos de operación, especialmente en sectores comerciales y de servicios.
"Si bien estos cambios buscan mejorar las condiciones laborales, su implementación obliga a las empresas a diseñar estrategias para mitigar sus efectos, como ajustes graduales, reorganización de horarios y planeación financiera, con el objetivo de reducir afectaciones inmediatas", indicó.
Molina Casares subrayó que el impacto no será uniforme para todos los negocios. Explicó que las micro y pequeñas empresas podrían enfrentar efectos moderados, mientras que las medianas y grandes empresas resentirán con mayor fuerza los cambios, particularmente por el aumento en la masa salarial y las adecuaciones operativas que deberán realizar.
"Los costos adicionales que enfrenten las empresas forman parte de un ciclo económico que, eventualmente, puede reflejarse en el consumidor final, por lo que es necesario analizar cuidadosamente la aplicación de estas medidas para evitar impactos mayores en la economía local", anotó.
Finalmente, reiteró que el incremento al salario mínimo representa uno de los principales retos, por lo que cada empresa deberá definir su propia ruta de adaptación para mantener la estabilidad laboral y financiera en un contexto económico que calificó como desafiante.




