Mérida, Yuc-. 21 de julio de 2021.- Causó indignación en la colonia Jesús Carranza por el envenenamiento de 30 gatos, en la calle 38 entre 35 y 37, donde las cámaras de seguridad de un domicilio captaron el momento en que una trabajadora del sector salud lleva en las manos un traste con atún envenenado que  deja junto al predio 457-C, donde minutos después y tras la ingesta del alimento comienzan a morir los felinos.

La señora María Yolanda Peña vecina del lugar señala que 17 de los gatos envenenados eran de su propiedad, sólo le quedaron las crías que estaban dentro de su casa, la mujer dijo que a las 6:30 horas de hoy le habló por teléfono una vecina para informarle que habían gatos envenenados en la calle, por lo que salió y encontró cinco gatos muertos en el pasillo, dos en el patio trasero y tres más en la banqueta.

Doña Guadalupe González Peña dijo que las cámaras de seguridad de su domicilio captaron a las 6:14 horas a una pareja que llegó al lugar donde normalmente se juntaban los felinos y les dan comida en el suelo, a los pocos minutos se observa como los gatos cruzan la calle en mal estado.

González Peña comentó que encontró cuatro gatos muertos en su patio y algunos vecinos encontraron más, todos con espuma blanca en el hocico, en total  fueron 30 los gatos que fallecieron en diferentes casas.

La señora Rubí González dijo que la pareja que envenenó a los gatos vive en unos departamentos a pocas casas del lugar, donde se renta a médicos residentes que trabajan en el hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social Ignacio García Téllez mejor conocido como la T1.

La vecina comentó que su hermano Raúl González le llamó por teléfono para decirle que habían envenenado a los gatos porque encontró a cuatro felinos sin vida en su patio.

Al lugar se presentaron elementos de la Policía Investigadora para dar seguimiento a la denuncia interpuesta por la señora María Yolanda Peña, los uniformados tomaron el testimonio de los vecinos y se llevaron las copias de los videos de vigilancia.

Los felinos muertos fueron retirados por personal de Servicios Públicos Municipales quienes atendieron la denuncia telefónica que los vecinos reportaron a Ayuntatel.

En el lugar se podía observar restos de atún con una sustancia de color  verde que utilizaron en el alimento para matar a los felinos.