Piden no tirar basura para evitar encharcamientos prolongados en calles de Mérida
MÉRIDA, Yuc., 7 de febrero de 2026.- Con el objetivo de aportar a la tranquilidad y fortalecer el núcleo básico de la sociedad, la Pastoral Familiar de Yucatán anunció que mañana domingo iniciará la Semana de la Familia con una misa de apertura que servirá como banderazo para una serie de reflexiones y actividades parroquiales.
El padre Edwin Domínguez Castillo y coordinador diocesano de la Pastoral, explicó que la meta central de esta edición es reconstruir el tejido social a través de la familia y, aunque reconoció que el Estado se mantiene en relativa calma, no se puede ignorar la violencia que ocurre en cientos de miles de hogares de la entidad.

“Queremos aportar nuestro granito de arena. Sabemos que al interior de las familias se viven diferentes situaciones de violencia y qué mejor que reflexionar sobre cómo pueden ellas mismas construir esa paz”, comentó el sacerdote, quien abundó que esta semana se prolongará hasta el próximo 15 de febrero en todas las iglesias de Yucatán.
Dijo que las actividades se realizarán en centros pastorales y parroquias y habrá reflexiones diarias donde tocarán temas enfocados en la convivencia y armonía, además de que el jueves se realizará una oración especial, pero también se contemplan actividades de integración para el cierre de esta jornada.

Por su parte, Carlos Rivas Río, subdirector de la Escuela del Diaconado, puso el énfasis en una realidad actual: la conciliación entre el trabajo y la crianza, ya que la incorporación de ambos padres al campo laboral por necesidades económicas se ha vuelto un desafío para tener presencia física y emocional con los hijos.
Por tal motivo, abundó que durante esta semana se debe analizar y reflexionar sobre el tiempo de calidad que se brinda a nuestros seres queridos, ya que a veces se piensa que por estar en casa ya se está dando brindando calidad, pero cada quien está en su cuarto con el teléfono o en la televisión.
En ese sentido, instó a los padres de familia a entender que las demandas sencillas de los hijos, como pedir un vaso de agua, son , en el fondo, llamados de hazme caso, en especial de que la construcción de la paz requiere plática y presencia durante el crecimiento de las niñas, niños y adolescentes.




