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MÉRIDA, Yuc., 16 de enero de 2026.- La Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) refrendó su papel como institución formadora, socialmente responsable y comprometida con los derechos humanos, al participar en la clausura el Diplomado “Raquel Dzib Cícero” para la atención a las violencias de género contra las mujeres, niñas y adolescentes.
Mediante un comunicado de prensa informaron que este diplomado, impulsado por el Ayuntamiento de Mérida a través del Instituto de las Mujeres, en colaboración con APIS Sureste Fundación para la Equidad A.C., la Comisión de Derechos Humanos del Estado y esta casa de estudios, celebró la conclusión de su primera generación, integrada por 36 participantes, quienes fortalecieron sus capacidades teóricas, prácticas y éticas para acompañar a personas sobrevivientes de violencia.
Durante la clausura, explicaron, el rector Carlos Alberto Estrada Pinto, afirmó que para la UADY es un honor formar parte de un proyecto de esta relevancia social y humana. De igual manera, precisaron, reconoció al Ayuntamiento de Mérida y al Instituto de las Mujeres, por impulsar una iniciativa innovadora y profundamente necesaria
“Desde la Universidad Autónoma de Yucatán expresamos de manera clara y contundente nuestro compromiso de cero tolerancia ante cualquier tipo de violencia, dentro y fuera de nuestros espacios universitarios”, afirmó el rector, al tiempo que reiteró que la UADY continuará formando profesionales comprometidos y fortaleciendo alianzas interinstitucionales para construir entornos seguros, igualitarios y libres de discriminación.
Por su parte, la alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón Laviada, indicó que este diplomado es un ejemplo del impacto positivo que se logra cuando las instituciones suman esfuerzos.
Con este programa, dijo, se busca fortalecer la red de mujeres que defienden derechos y construyen paz, y unir esfuerzos para crear un entorno más seguro y equitativo para todas.
“Más que una capacitación, este diplomado es el primero en su forma práctica diseñado para atender casos reales de violencia de forma inmediata. El diplomado responde a una necesidad urgente, garantizar el derecho de las mujeres, niñas y adolescentes, a una vida libre de violencias”, comentó.
Cecilia Patrón, resaltó que los resultados del diplomado reflejan un impacto positivo en la formación académica y fortalecimiento del trabajo multidisciplinario, con la calidad de los proyectos finales y en la retroalimentación.
Finalmente reiteró el compromiso del gobierno municipal de seguir impulsando políticas públicas con perspectiva de género, reconociendo a la UADY como un aliado estratégico fundamental para la transformación social.
Con la entrega de constancias a las y los participantes, se dio por concluido el Diplomado Raquel Dzib Cícero, consolidándose como una experiencia formativa que fortalece la construcción de una sociedad más justa, igualitaria y libre de violencias, en la que la Universidad Autónoma de Yucatán reafirma su liderazgo y compromiso social.
Asimismo, la directora del Instituto de las Mujeres del Ayuntamiento de Mérida, Yahaira Centeno Ceballos, aseveró que la atención a las violencias no es solo un procedimiento técnico, sino un acto profundamente humano.
“El diplomado honra el legado de Raquel Dzib Cícero, convocando a no ser indiferentes y a trabajar de manera cotidiana por la justicia, la igualdad y la paz, reconocemos el respaldo institucional del Ayuntamiento de Mérida, la UADY y las organizaciones aliadas, así como la entrega y sensibilidad del cuerpo docente y el compromiso de la primera generación de egresadas y egresados”, afirmó.
En su intervención, la directora general de APIS Sureste Fundación para la Equidad A.CLeticia Beltrán Aragón, enfatizó que el diplomado permitió comprender la complejidad de la atención a las violencias de género desde una perspectiva de derechos humanos, género, interseccionalidad e interculturalidad, colocando siempre en el centro a la persona sobreviviente.
Además, resaltó la importancia del trabajo inter y multidisciplinario, el autocuidado de los equipos de atención y la articulación de esfuerzos institucionales como vía indispensable para erradicar la violencia contra las mujeres.




