Yucatán se suma al Simulacro Nacional bajo la hipótesis de un sismo de 7.4 grados
MÉRIDA, Yuc., 15 de noviembre de 2025.- Entre risas infantiles, música variada y el griterío distante de los juegos mecánicos, un detalle se impone sobre el ruido: los aromas. Primero llega el humo suave del carbón; luego, la masa recién horneada y las brasas que chisporrotean como si guardaran secretos. Así inicia el desfile de sabores que convierte la feria en un banquete al aire libre.

Las carnes ahumadas, doradas al fuego lento, cuentan su propia historia, mientras las banderillas coreanas añaden un toque cosmopolita y los helados de fantasía brillan como sueños infantiles. No faltan los clásicos locales: las marquesitas que crujen y entregan su abrazo dulce y salado, y las bandejas de botanas con charritos, jamón, queso Daisy, jalapeño y crema ácida, que esperan ser devoradas.

Cada bocado es un capítulo sensorial entre tradición y sorpresa. La feria vibra en estos sabores que recorren sus pasillos, donde cada visitante encuentra una excusa para detenerse y probar. Porque aquí, entre luces y aromas, la esencia yucateca se sirve generosa, dejando a quien la disfruta un pedacito de esta tierra que sabe a fiesta y alegría.





