Destacan importancia de donación voluntaria de plaquetas
MÉRIDA, Yuc., 9 de enero de 2026.- De acuerdo con el nutriólogo Ángel García Zapata, entre un 60 y 70 por ciento de las personas que inician un plan de alimentación en enero mantendrán tiempo después ese ímpetu de querer cuidar su salud desde la prevención a través de los alimentos que ingieren todos los días.
Desde su experiencia, dijo que del total de personas que terminan una dieta después de haberla iniciado en enero varía, ya que muchos de los pacientes que atiende ya tienen diabetes, hipertensión, dislipidemias o algún otro diagnóstico clínico, aunque otros que acuden por control de peso al tener factores de riesgo de enfermedades crónicas.
“El hecho de querer bajar de peso en enero es como un mandato social, pero se debe concientizar a la gente que mucho del peso que se ha ganado en los últimos años no es recomendable bajarlo de manera abrupta, es decir, lo ideal es establecer objetivos alcanzables”, dijo el trabajador del Servicio Médico de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady).
Mencionó que esos objetivos pueden consistir en la mejora de la ingesta de los alimentos, que sean de mejor calidad, además de la pérdida de peso, porque si bien la obesidad e hipertensión se dan por cuestiones genéticas, el ambiente en el que vive una persona puede incidir en el desarrollo de estas enfermedades.
En ese sentido, enfatizó que comer de forma equilibrada debe ser específico para cada persona, porque el profesional de la nutrición debe comprender conductas del paciente a la hora de comer, debido a que muchas veces la alimentación no es correcta por falta de información o tener un mal acceso a información de calidad.
“La educación alimentaria siempre va a ser el objetivo de cada consulta nutricional. Es educar al paciente de que todos los alimentos van a generar una respuesta no negativa ni positiva, pero dependiendo de la frecuencia, cantidad y contexto de cada uno, se debe recomendar en un consumo pautado”, acotó.
Ante este panorama, aconsejó a las y los interesados a iniciar una dieta a marcar objetivos a seis o un año, analizar si su alimentación es laxa al comer una o dos veces al día o si se accede a alimentos de mala calidad por haberlo engestado en la calle, es decir, ver qué conductas se pueden modificar siempre con la asesoría de un experto de la salud.




