Destacan importancia de donación voluntaria de plaquetas
MÉRIDA, Yuc., 8 de septiembre de 2025.- El promotor de la Red Nacional de Ciencia y Estudio del Riesgo Suicida, Edgardo Flores Herrera, señaló que en Yucatán en la actualidad se busca dar un paso distinto frente a los esfuerzos pasados en materia de prevención del suicidio. En el marco de los foros realizados rumbo a una ley integral de prevención , intervención y posvención del suicidio, subrayó que la clave está en la integralidad, la justicia social y la actualización del lenguaje para abordar el tema.
Flores Herrera destacó que la prioridad es sumar más voces, provenientes de diferentes sectores de la sociedad, que puedan contribuir desde sus realidades. Añadió que existe un respaldo legislativo que podría traducirse en leyes concretas para Yucatán, lo que marcaría una diferencia significativa respecto a intentos anteriores.
El especialista hizo énfasis en que el suicidio no distingue estatus social, pero sí está vinculado con problemáticas sociales que deben atenderse: desigualdades, discriminación, dificultades para acceder a vivienda digna, condiciones laborales precarias y violencias estructurales. Recordó también que se deben considerar otros factores como la salud mental, las dinámicas familiares y el entorno económico.
En el ámbito educativo, puntualizó la urgencia de visibilizar el bullying, el maltrato psicológico y el uso excesivo de tecnología, que investigaciones recientes identifican como elementos que impactan de manera negativa en infancias, adolescencias y personas adultas.
Entre las recomendaciones para la ciudadanía, Flores Herrera planteó como primer paso perder el miedo a hablar del tema y abrir espacios de diálogo. Sugirió capacitarse para reconocer señales de alerta y actuar oportunamente. En este sentido, expuso el modelo de guardianes para la prevención del suicidio, que permite a cualquier persona sin necesidad de ser profesional de salud mental desarrollar seis habilidades básicas para identificar, contener, referir y acompañar a alguien en riesgo.
“El tema de la posvención es fundamental. Quienes pierden a un ser querido por suicidio viven un duelo distinto, con características específicas, y necesitan protocolos que les permitan recuperarse. De lo contrario, ese vacío puede convertirse en un factor de riesgo para nuevas muertes”, concluyó.




