Celebran 50 aniversario del ISSTEY
MÉRIDA, Yuc., 9 de enero de 2026– Este viernes, durante una rueda de prensa con motivo del Día del Periodista, el arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, señaló que, pese a que la entidad se mantiene como una de las más pacíficas del país, existe presencia del crimen organizado, la cual aseguró no se ha manifestado de forma visible como en otras regiones.
El prelado afirmó que la distribución de drogas en el estado confirma la presencia de estructuras delictivas.
“Donde hay distribución de droga, hay crimen organizado”, expresó, al referirse a los hechos violentos ocurridos recientemente en Seyé y Dzilam González, los cuales, señaló, estarían relacionados con este tipo de delitos.

Rodríguez Vega también manifestó su preocupación por la existencia de madres buscadoras en Yucatán, un fenómeno que reconoció no haber dimensionado previamente en la entidad. Indicó que, de acuerdo con información publicada en medios de comunicación, se estiman alrededor de 297 personas desaparecidas en el estado, cifra que calificó como significativa.
A pesar de este contexto, el arzobispo destacó que Yucatán continúa siendo un destino atractivo para el turismo nacional e internacional, por su riqueza natural, cultural y arquitectónica, así como por sus playas y ciudades en crecimiento como Mérida, Valladolid y Tizimín.
"Aunque que este crecimiento representa un reto para conservar la paz y la armonía social ante el aumento poblacional" subrayó.
En el marco del encuentro con medios, monseñor Rodríguez Vega felicitó a las y los periodistas por su labor, a la que calificó como indispensable para la sociedad.
"La comunicación ha sido una necesidad constante para la humanidad y que, en la actualidad, la información diaria resulta fundamental para conocer temas como el clima, la economía y la seguridad", resaltó.

Recordó su experiencia pastoral en Nuevo Laredo, donde —dijo— informar sobre la situación de seguridad representaba un riesgo para el gremio periodístico
Finalmente agradeció a las y los comunicadores por mantener informada a la sociedad y por difundir también los acontecimientos relevantes de la Iglesia católica, labor que consideró esencial para la vida comunitaria.




