Celebran 50 aniversario del ISSTEY
MÉRIDA, Yuc., 13 de julio de 2026.- Con motivo del 98 aniversario luctuoso del capitán piloto aviador Emilio Carranza Rodríguez, autoridades militares y civiles llevaron a cabo un homenaje que incluyó una ofrenda floral frente a la placa dedicada a este personaje, en reconocimiento a su legado y aportación a la historia de la aviación nacional.
En la ceremonia conmemorativa, el general de grupo piloto aviador de Estado Mayor, Ernesto Velázquez Montoya, comandante interino de la 17/a Zona Aérea Militar, destacó la trayectoria de Carranza Rodríguez, sobre todo, como una de las figuras más icónicas de la aviación mexicana y el ejemplo de patriotismo que continúa inspirando.

Recordó que en 1949 el entonces presidente Miguel Alemán Valdés decretó la creación de la condecoración “Emilio Carranza”, destinada a reconocer al personal técnico aeronáutico que ha dedicado su vida a la aviación y que ha acumulado un destacado número de horas de vuelo, así como a personas que hayan hecho acciones sobresalientes.
“Hoy, en esta ceremonia conmemorativa, organizada por la Fuerza Aérea Mexicana, recordamos con profundo respeto al capital Emilio Carranza Rodríguez. Su historia nos inspira a honrar con hechos el uniforme que portamos, a vivir con valores sólidos, a volar con el corazón y a servir a México con orgullo y convicción”, indicó.

Asimismo, Velázquez Montoya señaló que Emilio nación el 9 de diciembre de 1905 en Arizpe, Coahuila y a los 17 años de edad entró a la Escuela Militar de Aviación, donde destacó por su inteligencia, disciplina y destreza para finalmente en 1926 graduarse con honores y ser ascendido a teniente de la Fuerza Aérea Mexicana.
“En 1927 realizó uno de los vuelos más largos ejecutados por un piloto mexicano hasta ese momento, al volar sin escalas desde la Ciudad de México hasta Ciudad Juárez, a bordo del avión ‘Coahuila’, construido por él mismo”, subrayó el comandante interino, quien resaltó que fue en 1928 cuando el capital Carranza perdió la vida en un accidente aéreo.

“Su muerte causó consternación. En Estados Unidos, los pobladores de Tabernacle erigieron un monumento conmemorativo, donde cada año se realiza una ceremonia en su honor. En nuestro país, su figura se elevó como símbolo de la aviación nacional, ejemplo de patriotismo y entrega total al servicio de la nación”, dijo.




