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MÉRIDA, Yuc., a 15 de junio de 2026.- La llegada de una nueva oleada de polvo del Sahara a la Península de Yucatán provocará una disminución en el potencial de lluvias y un incremento en las temperaturas durante los próximos días, informó el ingeniero meteorológico Juan Vázquez Montalvo.
El especialista explicó que este fenómeno se origina cada año cuando los vientos alisios levantan partículas de polvo del desierto del Sahara, en África, que posteriormente cruzan el océano Atlántico, el mar Caribe y alcanzan la región peninsular antes de desplazarse hacia el Golfo de México.
En esta ocasión, señaló que se trata de la segunda incursión de polvo sahariano registrada en la temporada y que su intensidad será débil, por lo que no representará riesgos importantes para la población.
"Va a llegar con intensidad débil. No va a alcanzar más de 20 microgramos por metro cúbico; para que fuera muy fuerte tendría que superar los 100 microgramos por metro cúbico", explicó.
De acuerdo con Vázquez Montalvo, la presencia de este polvo tiene la capacidad de absorber humedad y limitar el desarrollo de nubosidad, lo que reduce considerablemente las precipitaciones.
"Su sola presencia va a provocar un robo de humedad o debilitamiento de las nubes de lluvia y, aunque van a estar pasando ondas tropicales, la entrada de humedad de esas ondas no va a ser posible gracias al polvo del Sahara", indicó.
El meteorólogo precisó que esta condición comenzó a presentarse desde este inicio de la semana y permanecerá hasta el viernes o sábado. Después, con la llegada de una nueva onda tropical el domingo, se espera el retorno gradual de las lluvias en distintas zonas del estado.
Asimismo, aclaró que el polvo del Sahara no es dañino para Yucatán cuando se presenta en concentraciones bajas o moderadas.
"No obstante, puede hacerse visible mediante cielos ligeramente blanquecinos y amaneceres o atardeceres con tonalidades anaranjadas o rojizas, aunque en esta ocasión dichos efectos serán poco perceptibles debido a la baja intensidad del fenómeno", indicó.
En cuanto al calor, advirtió que la disminución de lluvias, sumada a la cercanía del solsticio de verano del próximo 22 de junio, favorecerá un ambiente extremadamente caluroso.
Detalló que, tras registrarse temperaturas de hasta 37 grados Celsius y sensaciones térmicas cercanas a los 47 grados, a partir de los próximos días los termómetros podrían alcanzar los 38 grados, con sensaciones térmicas de hasta 50 grados Celsius.
El especialista recomendó a la población mantenerse bien hidratada, evitar la exposición prolongada al sol entre las 11:00 y las 16:00 horas y prestar especial atención a menores de edad, personas adultas mayores y quienes realizan actividades al aire libre.
Finalmente, indicó que este periodo de escasas lluvias será temporal y no representa el inicio anticipado de la canícula, ya que para la próxima semana se prevé nuevamente un incremento en las precipitaciones asociadas al paso de ondas tropicales.




