Bufete Jurídico UADY, 53 años acercando justicia a sectores vulnerables
MÉRIDA, Yuc.,1 de agosto del 2026.- A dos meses del fallecimiento de la maestra Diana Abril Domínguez U., quien perdió la vida en un accidente carretero, su legado continúa transformándose en esperanza para decenas de niñas y niños del puerto de Celestún.
La comunidad educativa del preescolar Emiliano Zapata, donde impartía clases y llegó a desempeñarse como directora suplente, decidió nombrar su primera biblioteca con su nombre como homenaje a la vocación, entrega y cariño que dejó entre estudiantes, docentes y familias.
Lo que comenzó como un reconocimiento de la escuela se convirtió en un proyecto impulsado por su familia para transformar ese pequeño espacio en una biblioteca completamente equipada con libros, juegos didácticos y materiales que incentiven el aprendizaje desde la primera infancia.
"Fue una sorpresa increíble. Cuando vimos la placa con el nombre de mi hermana nació la motivación de toda la familia para transformar ese espacio", recordó María José Domínguez, hermana de la docente.
Durante el homenaje realizado un mes después del accidente, alumnos, exalumnos, maestros, padres de familia, policías, paramédicos y otros servidores públicos acudieron para recordar a Diana, quien constantemente organizaba actividades para acercar distintas profesiones a los niños y despertar su curiosidad por el mundo.
La familia explica que el proyecto busca responder a las necesidades de una comunidad donde muchos estudiantes enfrentan carencias económicas.
"Celestún es una comunidad con muchas necesidades. Había niños cuyas familias no tenían ni para comer y cualquier juguete lo recibían como el mejor regalo. Queremos que esta biblioteca les abra oportunidades", señaló.
La intención es que el espacio no solo cuente con libros, sino también con títeres, rompecabezas, máscaras, disfraces, material sensorial, juegos de asociación, letras móviles y recursos que permitan a las niñas y niños aprender mediante el juego.
"Para los niños todo es un juego. Así aprenden, imaginan y desarrollan su creatividad. Eso es lo que queremos poner a su alcance", explicó.
Las donaciones pueden realizarse con materiales nuevos o en buen estado, además de aportaciones económicas que serán destinadas exclusivamente a la remodelación del espacio, la instalación de libreros, pintura y la adquisición del material faltante.
La meta es que la biblioteca esté lista para recibir a los alumnos al inicio del próximo ciclo escolar.
Para María José, el proyecto también ha sido una forma de enfrentar el duelo.
"Ha sido una curita y un apapacho al corazón. En lugar de quedarnos únicamente con el dolor de su ausencia, estamos viendo cómo su amor por la educación sigue tocando corazones."
La respuesta ciudadana ha superado las expectativas de la familia. Personas de distintas etapas de la vida de Diana, excompañeros, maestros, amigos e incluso personas que nunca la conocieron han comenzado a donar materiales para sumarse al proyecto.
"El legado de Diana es amor en expansión. Creemos que las infancias deben cuidarse y educarse con amor. Eso fue lo que ella hizo todos los días de su vida y queremos que siga sucediendo a través de esta biblioteca", concluyó.
Las personas interesadas pueden realizar donaciones durante el mes de agosto de libros infantiles, material didáctico, juegos educativos, rompecabezas, material para manualidades y motricidad, etcétera.
El centro de acopio será la Calle 21-B #572 x 56-C, Gran Santa Fe, C.P. 97314.
Para donaciones económicas puede ser al número de cuenta 56906283824 a nombre de María José Domínguez.





