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MÉRIDA, Yuc., 13 de mayo de 2026– La industria del vestido en Yucatán continúa enfrentando importantes desafíos para recuperar sus niveles de producción previos a la pandemia, en medio de una creciente competencia de productos asiáticos, altos índices de informalidad y el cierre de talleres locales, advirtió el presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (Canaive) delegación Yucatán, Luis Gerardo González Morales.
Aunque el sector ha logrado acercarse a las cifras de empleo registradas antes de 2020, González Morales señaló que la recuperación productiva aún no es total.
“Los volúmenes de producción todavía no son los que traíamos prepandemia”, afirmó.
Uno de los principales retos para la industria local, explicó, es la competencia con mercancía importada de países asiáticos como China, India, Vietnam, Bangladesh y Camboya, cuyos costos de venta resultan considerablemente menores frente a los productos nacionales.

“Hay productos que pueden estar el precio de venta del producto asiático al costo de manufactura del mexicano”, indicó.
Esta situación, dijo, ha generado afectaciones directas en talleres y centros de manufactura del estado, algunos de los cuales no han podido operar al cien por ciento e incluso han cerrado en los últimos meses.
De acuerdo con el dirigente empresarial, en el último año y medio habrían cerrado entre 10 y 12 unidades económicas relacionadas con la industria del vestido, desde pequeños talleres hasta empresas de mayor tamaño.
Aunado a ello, la informalidad representa otro de los grandes problemas para el sector. Canaive estimó que en Yucatán el nivel de informalidad alcanza entre el 58 y 60 por ciento, superando la media nacional.
El empresario señaló que esta problemática se combina con fenómenos como la piratería, el contrabando y la subvaluación de productos importados, lo que genera condiciones desiguales de competencia para las empresas establecidas formalmente.
“Hay productos que entran ilegal, pero vienen subvaluados. Entonces no estamos en igualdad de circunstancias para poder competir”, expresó.
Otro desafío identificado por la industria es la adaptación tecnológica y el uso de nuevas herramientas digitales. Aunque reconoció que la inteligencia artificial ha comenzado a incorporarse en procesos de diseño, patronaje y comercio electrónico, consideró que aún se encuentra en una etapa inicial.
No obstante, destacó que el sector yucateco trabaja en estrategias enfocadas en productividad, eficiencia y calidad para mantenerse competitivo en el mercado.
Actualmente, la industria del vestido en Yucatán genera más de 14 mil empleos formales y mantiene presencia en segmentos como guayaberas, alta costura, ropa de playa y uniformes para la industria turística y restaurantera del Caribe mexicano.




