Prevén repunte por fiestas patrias en restaurantes de Yucatán
MÉRIDA, Yuc., 30 de abril de 2026.- El incremento sostenido de los combustibles, impulsado por la inestabilidad internacional derivada del conflicto entre Estados Unidos e Irán, ha comenzado a lacerar gravemente el poder adquisitivo de la clase trabajadora de Yucatán.
Pedro Oxté Conrado, presidente estatal del Congreso del Trabajo, advirtió que esta escalada de precios no solo afecta el transporte, sino que ya se refleja en un ajuste al alza en los productos de la canasta básica, vulnerando la economía de las familias yucatecas y cambiando dinámicas de moverse de los obreros.
La crisis ha obligado a los trabajadores a modificar sus hábitos más básicos y, según Oxté Conrado, en las plantas industriales se ha vuelto común que los empleados se organicen para compartir vehículos para trasladarse a sus hogares después de su jornada laboral y así generar ahorros que beneficie a sus familias.
“Los compañeros que están en la planta se ponen de acuerdo para, quienes vivan en un fraccionamiento común, irse en un solo viaje. Ya resienten el precio de la gasolina; ya no es un tema de elegir entre la Premium o la Verde, es que simplemente ya no alcanza”, señaló el dirigente sindical.
Además del golpe por las gasolinas, comentó que el sector laboral mantiene la guardia ante posibles incrementos con el gas LP y, aunque los precios de este insumo todavía se mantienen estables por el momento, existe una creciente preocupación por informes que sugiere un posible desabasto.
“En este momento no se ha disparado mucho el precio del gas como es el caso de la gasolina. Los precios están estables, pero no dudamos que se puedan incrementar y estamos pendientes de ello porque cada incremento que se da se perjudica al consumidor, al trabajador y se vulnera la economía de las familias”, dijo.




