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MÉRIDA, Yuc., 28 de junio de 2026.- Lo que a simple vista puede parecer un robot con ruedas compitiendo a alta velocidad, en realidad es la base tecnológica de las industrias aeroespacial, automotriz, entre otras, ya que los seguidores de líneas son prototipos que ayudan a la programación de precisión y estabilidad mecánica.
Estos dispositivos, cuyo objetivo en el ámbito educativo y de competencia es recorrer un circuito en el menor tiempo posible, comparten el mismo “cerebro” y lógica matemática que las aplicaciones industriales más avanzadas y para lograr una trayectoria de forma autónoma, se conjuga mecánica de alta velocidad y programación.
Jair Gutiérrez, estudiante de quinto cuatrimestre de robótica computacional en la Universidad Politécnica de Yucatán (UPY), explicó que el núcleo de esta tecnología radica en la búsqueda constante de equilibrio, además de que los robots están equipados con motores modificados para elevar sus revoluciones por minuto (RPM).
Sin embargo, dijo que la verdera magia ocurre en sus sensores y su programación, ya que estos robots cuentan con una barra frontal encargada de detectar el constraste de la línea en el suelo, capaz de procesar información mediante una fórmula matemática basada en el concepto de error.
"Cuando la línea empieza a detectarse en diferentes sensores, tanto a la izquierda como a la derecha, el cerebro aplica una fórmula para apagar un motor o reducir su velocidad y aumentar la del otro, buscando siempre que la línea quede en medio", mencionó el estudiante en entrevista.
Dijo que este principio de automatización es el que sostiene a empresas transnacionales de ventas en línea, las cuales utilizan flotillas de robots seguidores de líneas en sus centros de distribución para optimizar la logística y en la industria automotriz esta tecnología puede serempleada para identificar las líneas de los carriles y límites de estacionamiento.