MÉRIDA, Yuc., 22 de febrero de 2021.- El aumento de peso es una de las principales consecuencias del encierro debido a diversos factores y, teniendo en cuenta que las fechas decembrinas siempre provocan un aumento de hasta 10 kilos, los resultados del año 2020 son alarmantes, ya que cifras oficiales establecieron que dos de cada 10 personas fallecidas por Covid 19 padecían obesidad, mientras que cuatro de cada 10 sufrían hipertensión y tres de cada 10 sufrían de diabetes.

“La pandemia del Coronavirus se sumó al estrés de la vida diaria de un individuo, lo que genera una serie de desórdenes metabólicos. Tanto el sedentarismo como el aislamiento social ocasionan un aumento de consumo de alimentos ultraprocesados, mismos que contienen grandes cantidades de azúcares, grasas”, explicó para Quadratín, Edwin Enrique Martínez Leo, presidente del Colegio Mexicano de Nutriólogos, capítulo Yucatán.

La situación sanitaria actual ha ocasionado un cambio por completo en cada uno de los individuos y eso impacta de diversas maneras a su salud, tanto física como mental, ocasionado un incremento de peso por el altos consumos de comida chatarra a domicilio, poca actividad física, crisis de ansiedad o depresión, ausencia de rutinas, jornadas laborales extenuantes y aumento en ingesta de alcohol. 

“El hecho de pasar más tiempo sentado es una circunstancia que no favorece al metabolismo, no hay una actividad calórica, evidentemente si se ingiere cantidades importantes de alimentos altos en azúcares o grasas, eso favorece más al almacenamiento del tejido adiposo y creamos un incremento de peso”.

El experto, reveló que existen estudios que indican que el aislamiento ocasionado por la pandemia, redujo  las concentraciones de vitamina D, la cual es muy importante a nivel inmunológico que permite nivelar las defensas para no contraer el virus u alguna otra enfermedad.

 “También esta vitamina es responsable en el cuerpo de sintetizar una hormona que se llama leptina y es la responsable de darle al cerebro la señal de saciedad, es decir, de que estás lleno. Entonces, comes más, es lo que se observó”.    

En ese sentido, sugirió reducir el consumo de alimentos ultraprocesados y aumentar los naturales, por ejemplo: en un sándwich hay que agregar pepino, tomate y lechuga, entonces ya creamos un balance. Seamos conscientes de que no es algo que se pueda erradicar pero si disminuir”.      

Al finalizar, el entrevistado recomienda que la población, en la medida de lo posible, que se acerque a un nutriólogo de confianza: “si existen síntomas como cansancio, fatiga, dolor de cabeza, falta de memoria o estrés, entonces es una situación que requiere de un manejo nutricional, no esperen a tener la obesidad, se puede controlar desde antes”. 

A nivel nacional, el Colegio Mexicano de Nutriólogos está conformado por más de 900 socios y se distribuye en cinco capítulos: Jalisco, Monterrey, Chiapas, Veracruz y Yucatán, en este último se atiende a los nutriólogos de Tabasco, Quintana Roo y Campeche. En la entidad, son alrededor de unos 60 socios que pertenecen a la asociación, y hasta ahora, no se ha registrado ningún contagio de Coronavirus.